Todas las canciones pinchando en este reproductor...
algunas canciones del disco...



verdes con árboles por todos lados, sigo encontrándome con animalitos varios a los que vuelvo a poner musiquilla de la que tengo grabada en el móvil, y realmente esto de la música amansa a las fieras; bueno, a decir verdad un caballo se ha puesto como un burro;
...en la finca del caballo va a ser más difícil.
...y me están saliendo membranas en los dedos, encima el puñetero viento se ha cargado dos de mis plantas "preferidas".
Estos animales, los asnos, que sirven de mofa para identificarnos como catetos en infinidad de ocasiones; mientras paseaba, vi a cinco de ellos mascando hierba a sus anchas en un paraíso verde de aquí al lado.
En este aparatito de la leche, tengo grabado entre otros, un fragmento del “Ommadawn” de Mike Oldfield, el cual hice sonar para matar el aburrimiento mediante ese pedazo de estrategia.
Vi que se acercaba uno de color castaño y desgreñado, el más atrevido de la familia supongo, y me dijo que eso le sonaba. Le hice un par de fotos.
La música comenzó de nuevo y apareció uno de color gris plata bastante espabilao, y me dijo que ese disco lo tenía él. Les hice juntos otro par de fotos.
Al final apareció un tercero abandonando a la madre y a su cría para darme las gracias por no poner el “Chikichiki”.
Pude comprobar pues el nivel cultural de estas bestias, y la lástima es que no se pueda escuchar la música y la conversación que mantuvimos al tiempo que se ven las fotos.
Siempre se habla el mismo idioma cuando la música afecta.
28 de diciembre 11 noche
“gerardo smith solo”
- Culture Café -
Piedralaves (Ávila)
...Y CAI DE BRUCES
Ahora me duele el pulgar de la mano izquierda y también el hombro derecho.
Si no fuera porque empecé a las 12 de la noche hubiera pensado que era la inocentada que me correspondía, pero no, “improvisé” y caí desde el escenario al principio de la actuación mientras tocaba “Ahrg! Soy el amo”. Menudo titulo.
Se me acaba el cigarro y con él el tabaco y mi dedo ya no duele, da los espacios con suavidad en el teclado por inercia, por su propio peso, pero no duele, quizá otras cosas.
Alguien que está muy lejos me dijo en una ocasión que para explicar a veces la realidad echamos mano de cosas irreales, increíbles o fantásticas. Seguramente la frase no era así, pero eso es a lo que me refiero, y es cierto. Dudo que vuelva a recordármelo.
Sentado en la casa donde los grifos me lo ponen tan difícil, creía que esa real irrealidad estaría plasmada en alguna foto. Sólo el recuerdo me hace añorarlo más, aunque esa añoranza tiene más que ver con la impotencia de mostrarlo que con el placer de recordarlo.
Me he cruzado, además de con paisajes nubosos al ras del suelo, con algún animal no identificado destripado en la carretera, con pájaros creo recordar, con personas corrientes, con un par de subnormales, con alguna con máscara como yo, con algunas de gran corazón, con la lluvia, con tormentas nada lejanas, con recuerdos jodidos a través de las montañas, con otros supervivientes, con un anochecer tenebroso, con un huevo frito, con un espejo cruel, con Kate Bush mientras escribo.
Tengo cariño a esta libreta y también cierta ansiedad por llenarla, dejar completado el regalo aunque el fraseo caiga suelto y sin nigún orden. En la última hoja lleva una dedicatoria escrita por la mano que confió en que la terapia me sirviera, y dice: “no sólo se escriben las cosas importantes”, frase que me incita a que no sean cosas importantes sino inteligentes.
Seguramente todo esto identifica claramente mi obsesiva personalidad, no por escribir, sino por guardar lo que pienso como si desvelara más los ya desvelados y misteriosos secretos de este, a su vez, crucigrama resuelto.
"Las pruebas han mostrado que la nueva artillería de aire es comparable a un arma nuclear en su efectividad y capacidad", anunció el jefe adjunto del Estado Mayor del Ejército, el coronel general Alexander Ruksin, en televisión. Sin embargo, al contrario que las bombas nucleares, ésta no supone una amenaza medioambiental por no liberar radiación, aseguró Ruksin, quien ...bla, bla, bla,